Quiero compartir tres cosas que he constatado sobre la económica durante nuestros viajes en los Países menos desarrollados.
1) La falta de piezas de Cambio
¡Por alguna razón que no entiendo, no hay nunca bastante cambio! Algo cuesta 420 pesos… pagas con una nota de 500. “¿Tienes algo más pequeño?!” El problema: Probablemente que sí, tienes exactamente 420 pesos en tu monedero, pero has aprendido a jugar el ‘juego de cambio’.
Cada persona europea que ha visitado tales países debe de participar en este juego. Después de 2 meses, ¡somos expertos! Alice suele tener nuestras notas grandes y yo los pequeños; si queremos usar las grandes, ella paga y vice versa. ¿Cómo decidimos cuáles usar? Depende del precio, ¡pero también si tratamos con personaje amical o si han cargado más porque somos extranjeros!


Mas raro fue un bar, dónde se utilizaron un iPad como caja, pero no tuvieron cambio. ¡La camarera tenía que usar su propio dinero! Este contraste me recuerde de un punto de James, in profesor de economía, con quién trabajaba en Londres…
2) Una Moto o la fruta?
Lo que James constató cuando estamos viajando en India está que la economía tiene aspectos inversos que la nuestra. Su ejemplo: se podía pagar una persona 2€ de llevar tu equipaje todo el día, pero no es posible pagar 2€ para un croissant, porque no existen.
Durante nuestro viaje, he encontrado otro ejemplo. En muchos lugares se puede alocar una moto para €5 euros al día. Sin embargo, es muy difícil comprar fruta y es habitualmente más caro que en Europa.
En Borneo, encontramos un supermercado donde se vende muchos tipos de queso (¡manchego incluso!) pero ninguna fruta. Aunque vimos plátanos creciendo por todo, tuvimos que gastar a menudo dos veces el precio a que nos acostumbramos.

3) ¡Muestra tus precios!
Alice y yo solemos ir de compras en supermercados (a menudo online) o grandes tiendas. Durante los últimos dos meses hemos debido usar pequeños puestos de venta. No me gusta. El problema estaba perfectamente resumido en un episodio del excelente ‘50 things that made the modern economy’ desde el BBC.
Describe un señor irlandés (Alex Stewart) que fue en América para establecer un nuevo tipo de tienda. Propinó una póliza que llamó “free entrance”: a saber, sus asistentes de ventas no molestarían los clientes al entrar la tienda.
También, el irlandés mostró claramente sus precios. Su primer asistente era horrorizado que no se permitiría evaluar la riqueza de un cliente y intenta cargar el precio máximo posible.

Stewart murió una de las personas más rico en Nueva York. El punto: que clientes y vendedores ambos benefician de esta estrategia. Lamentablemente, muchos vendedores aquí ya no han aprendido de sus ideas y me parece que la frecuencia de precios mostrados es un signo bastante bien del desarrollo de un país.
La revista ‘the economist’ inventó el Big Mac Index hace años para medir el PPP. ¡Yo propongo el ‘Prices on show Index’ para medir el PIB!



